Origen de la Navidad
Las fiestas de Navidad hoy en día son la excusa perfecta para engalanar las calles con brillantes luces, decorar nuestras casas con adornos únicos de estas fechas y, sobre todo, ponernos los jerseis típicos con su gorro a juego. Sin embargo no tenemos que olvidar que es lo que se celebra estos días, la Natividad de Jesús de Nazaret y aquí resumiremos el origen de la Navidad.
Este Día de Navidad, como así se conoce, ha cambiado mucho desde que se empezó a celebrar y siempre cobrando un peso especial dentro del calendario cristiano. Sin embargo el origen de la Navidad es un poco menos claro de lo que cabría esperar.
Durante sus primeros siglos después de convertirse en una religión autorizada, y posteriormente en la oficial, el Cristianismo en Europa estaba vinculado a la romanización que se había dado en el Imperio, tanto es así que lugares fuertemente romanizados como Hispania ó la propia Italia tuvieron una cristianización más rápida y profunda que otras regiones. En el lado contrario todas las naciones eslavas, algunas incluso en el siglo XII, sufrieron una cristianización mucho más lenta y siempre bajo la sombra del Sacro Imperio Romano Germánico ó Bizancio.


De hecho cuando llegó el Cristianismo a estas regiones para facilitar una fácil penetración se produjo un fenómeno de aculturación asemejando las deidades paganas a las que llegaban nuevas. Esta siempre ha sido la principal característica de la expansión de esta religión ya sea en el siglo XI con Rod y una creación del universo muy similar a la del Génesis ó con la paulatina incorporación de tradiciones de su lugar de origen junto con la fe.
Este proceso siempre a ocurrido cuando han convivido dos culturas diferentes, ya que tienen a ir al punto medio entre ambas. Desde el punto de vista del Cristianismo, si existe algo en lo que la gente ya confía, tiene organizada su vida y nosotros tenemos tradiciones e ideas similares ¿Por qué no aprovecharlo? Así es como nace y se expande el Cristianismo y el primer lugar por donde tuvo que difundirse fue por Roma y para ello usó todo lo que ya existía.
Pero entonces surge la siguiente duda ¿Por qué elegir esa fecha de diciembre como la principal del Cristianismo? La respuesta no es clara pero sí que hay varias teorías al respecto y entre ellas destaca la importancia de Mitra en el solsticio de invierno.
Muchas de las religiones paganas de la Europa Antigua veían en el Sol el motor de la vida y según nos acercamos al invierno esta vida iluminada dejaba paso a los largos días oscuros y fríos en los que las cosechas no producían y el frío campaba a sus anchas en los campos y ciudades. De hecho era cuando el Sol recuperaba poco a poco el espacio perdido a las tinieblas cuando se celebraba el Día del Nacimiento del Sol Invicto (Dies Natalis Solis Invicti). Esta festividad no siempre había sido tradicional en Roma, fue desde el siglo I AD cuando empezó a ganar protagonismo dentro de la soldadesca que venía de las campañas orientales. De hecho fue en esa costa del Mediterráneo donde nacieron estos Misterios de Mitra (algo así como un dios solar de Persia) a la romana. Este terreno estaba bien abonado para sembrar la paulatina transición del poderoso dios Mitra al nacimiento de Dios en la Tierra.

Con todo esto, ya tenemos todos los componentes para pasar de forma generalizada de una población pagana que celebra el solsticio de invierno a una población cristiana que celebra el día de la Navidad. Tradiciones asociadas a unos días concretos y la importancia de esos días como punto de inflexión que significa el resurgir de la luz, vida y – en última instancia – fe. En definitiva, este es el origen de la Navidad.
Algunos de los recursos utilizados:
CAMPO TEJEDOR, A., Historia de la Navidad, EL PASEO, 2020, Sevilla